“Ladran -amigo Sancho-,luego, cabalgamos”
Por fin, Bernardo Bastida, Patrón Maior da Confraría de
Pescadores e Mariscadores, lexítimo representante,
recuperou a súa liberdade sin fianza. É o resultado da acción
de cantos se movilizaron e marcharon a Teixeiro.
“Bastida somos todos”, foi, durante estos días,
un rehén dos intereses económicos e políticos que representa
Reganosa e asumen xentes da Xunta de Galicia.
O encarcelamento pretendía parar a firme oposición
a que a planta de gas siga chantada no medio da ría.
No debate en Localia sobor da planta, Javier Carro
afirmaba que, colocada en Mugardos non era unha bomba.
Antes, decía que era unha “barbaridade”.
Vexan vostedes o que supoñen 12 millons de bombonas
nos tanques de Reganosa, cando unha fuga de gas-cidade
en Palencia arrasou tres bloques de vivendas.
Todo consiste en asumir a estratexia da regasificadora,
sacando importancia e escondendo todoslos riscos que acumula.
Empezou a empresa por ampliar os muelles de Forestal,
como si foran para ela; fixeron recheos sin definir os
seus obxetivos; por fin, anunciaron un proxecto de planta de gas,
que sorprendeu a todos os informados. Parcelaron aquel proxecto,
ocultando a maior parte dos contidos. Feitos consumados.
Ese plantexamento de ocultación e engano, se mantén con
unha campaña publicitaria descomunal, abusando de
recursos económicos sin límite. ¡O gas non arde, dicían!
Outros siguen o mismo guión, coa táctica empresarial de
“divide e vencerás”. Promoven a idea de que son soio
mariscadores os movilizados. Que ninguén máis está
ameazado. Que Bastida é unha cousa, e outra os mariscadores;
que unha cousa é a productividade da ría e outra
o efecto das augas contaminadas, cloradas e máis frías. Xuzgan
que hay que separar a ilegalidade da planta, da inseguridade etc., etc.
Non queren nin oir falar da unidade de tódolos afectados,
da dimensión brutal de tódalas circunstancias da planta.
Non hai que facer moito esforzo para localizar a misma
táctica de certos responsables (ou irresponsables) políticos.
¡Que fale a xusticia!, din uns. ¿Para que foron elexidos,?
¿ por que cobran?. Que deixen gobernar os xuices, enton.
¡Non é o mellor emprazamento! Dínnolo tamén os dirixentes
de Reganosa, coa cínica confesión da súa grave responsabilidade.
Pero reafirmano algúns dirixentes que se chaman progresistas.
¡Agora xa está feita! Olvídanse de que coñeceron os plans de
Reganosa dende antes de escomenzar as obras. Pero,
¿que farían esos mismos políticos si encontraran una bomba
baixo da súa cama? ¿Sacaríana? ¡Total xa está posta!
¡É moita a inversión!, se apuran a afirmar.
Cabe respostar que, quen constrúe ilegalmente,
xa sabe o que lle espera. Pero, ademáis,
¿canto costa unha soia vida perdida?
E agregan, ¡Reganosa é estratéxica!
Si non poideramos achegar gas por gaseoducto,
falaríamos de que o gas é estratexico.
¿E non sería igualmente estratéxica a regasificadora fora da ría?
Negámonos a aceptar ese razonamento.
Ninguén ten dereito a impoñernos o seu interés,
si con iso se vulnera a legalidade, se pon en risco a vida
e se acaba co traballo e o medio de vida de centos
de familias traballadoras do mar.”Non hai peor cego
que aquel que non quer ver”


Carrillo y Herrero de Miñón piden a Touriño que
traslade Reganosa
Carrillo y Herrero de Miñón piden a Touriño que traslade Reganosa Veteranos
políticos españoles se solidarizan con el movimiento que pide la reubicación de
la regasificadora. Lunes, 29 de octubre de 2007 XORNAL I Santiago.- El grito de
“Reganosa fora da ría” ha tenido eco también en Madrid. El programa “La
Ventana” de la Cadena Ser ha dedicado un microespacio a la polémica, en el que
el algunos de los más notables políticos veteranos gallegos se han mostrado
asombrados por la ubicación actual de Reganosa, por el silencio de la actual
Xunta al respecto, y han pedido una solución razonable al Gobierno gallego.
Santiago Carrillo, Pere Portabella y Miguel Herrero de Miñón han reflexionado
sobre los “muros de silencio” que afectan al caso Reganosa y sobre la ubicación
de la planta en un lugar que no parece el más adecuado. Entre los puntos más
sorprendentes todos destacaron el silencio del actual gobierno gallego al
respecto. Para Herrero de Miñón, “la explicación es, a mi entender, que la
madeja económico-administrativa que se ha montado en torno a Reganosa hace
que todo el mundo reconozca que es un disparate pero nadie haga nada”. En el
programa intervino Luz Marina Torrente, representante de los vecinos
encerrados en el ayuntamiento de Mugardos, que apuntó que “nos encerramos
aquí porque llevamos ocho años de peregrinación por este problema”, que
calificó de “gran cacicada”. Luz Marina cree que todavía las cosas se están
haciendo “a la carta para Reganosa”, aunque confía en que el actual Gobierno
“no autorice” la planta. En cualquier caso, se muestra decepcionada con la
actitud de la Xunta y opina que el silencio de Touriño al respecto se debe a que
“no tiene argumentos para rebatirnos y, por tanto, no da la razón”.Santiago
Carrillo se dirigió directamente al presidente de la Xunta, “antiguo compañero al
que conozco hace muchos años”, para “rogarle que preste atención a esta
demanda y vea si no es necesario corregir un grave error del gobierno anterior”.
“No es justo mantener silencio sobre lo que pasa allí y sobre todo no es justo que
el Gobierno gallego caye”, apuntó.Como broche final, Herrero de Miñón lanzó
algunas preguntas envenenadas y dijo que le gustaría saber “qué grandes
plusvalías ha ganado Reganosa con su actual ubicación y qué grandes plusvalías
tendrán los accionistas
SUSO DE TORO (ESCRITOR)
“Seguimos a ello??Uno hace años escribió alguna guía que otrade viaje por
Galicia, pero poco a poco se le fue haciendo más difícil escribir.
El aspecto de los lugares que visitaba, el aspecto del país
empeoraba año a año.La palabra feísmo es clasista,
oculta nuestra historia reciente y el sufrimiento de la gente
Aquí debió resultar maravilloso ser rico en un
tiempo en que todo el mundo era pobre. Uno
lee la geografía de Galicia de Ramón Otero
Pedrayo o ve las fotos de esa minoría que en
los años veinte o treinta del siglo pasado
tomaba baños de mar en nuestras playas y
piensa en qué hermosísimo país disfrutaron
esas personas privilegiadas. Las criadas
amasan con la flor de la harina, limpian las
xoubas para que cuando los señoritos
vuelvan del paseo en yate deportivo por la
ría de Pontevedra - aún no hay la fábrica de
celulosa de Ence y la ría huele a fresco y a
sal- devoren una sabrosa empanada.
El sol tuesta la piel fina de los rostros de los jóvenes
del yate en traje de baño, ellas ríen yse abrazan
cerrando bien el albornoz. Las velas del yate
se sacuden, se cruzan con un barco xeiteiro
que vuelve de trabajar y desde el yate saludan
alegres a los marineros que devuelven el saludo levemente.
Aquí hubo un tiempo en que existió un paraíso para
algunos. Galicia fue sin duda un país hermoso.
Pero cuando uno ha conocido un lugar maravilloso
y luego lo ve destrozado … ¿cómo se puede contar eso?
¿Cómo va a contar que ese lugar antes era muy hermoso
y ahora le han echado cemento encima y algún que otro
edificio horroroso? No se pueden contar esas cosas en
una guía turística, nadie quiere que le animen a visitar
lugares deshechos, degradados. El problema
era que los ojos del escritor de guías que
recorría su país sólo veía el deterioro y sus
guías cada vez le salían más melancólicas.
Ver antiguas villas marineras totalmentedeformadas,
irreconocibles, toda la costa, todas las villas y pueblos.
Pasen y vean. ¿Cómo se puede contar las Rías Baixas?
¿Qué se puede escribir de Ribeira, Boiro, Pobra, Rianxo,
Vilagarcía…? ¿De Vigo, de esta Coruña, del Ensanche
de Santiago, de Betanzos, de Padrón, de Sarria, de Malpica…?
¿Qué decir sino la mudez? Sólo quedaba la
melancolía o la denuncia, pero ni los vecinos
de los lugares quieren que se cuenten las
barbaridades que ellos mismos cometieron
ni los lectores de guías quieren leer
protestas. El lector de guías desea venir a
dejar los cuartos y quiere optimismo, sol y
sonrisas, para eso paga. Las guías turísticas
son parte del negocio y nadie quiere,
queremos, que nos estropeen el negocio.Por otro lado,
el escritor de guías tambiéntenía su conciencia social,
no sólo veía los lugares hermosos que habían desaparecido,
también veía las vidas de la gente. Sabía en qué casas habían
nacido y comprendía esas viviendas de ladrillo construidas
poco a poco, en cada viaje de vuelta de Suiza o de una
marea. Casas feas, de cualquier manera,
construidas donde no debían, pero ¿qué alternativa tenían?,
¿quién se las iba a regalar o quién les iba a ayudar a que
fuesen más lindas y mejores?El escritor de guías no podía
reírse mucho de esas casas a medio hacer habitadas,
feas, casi siempre más grandes de lo necesario,
a veces grotescas. Por eso el escritor de guías
en paro no soporta la palabra feísmo, la considera estúpida
porque oculta la necesidad y el sufrimiento de la gente,
también su esfuerzo y su capacidad de salir adelante.
La valentía de quienes no esperaron a que les pusiese
el Estado una vivienda, sino que se la construyeron a
pulso. Feísmo es una palabra que oculta nuestra historia
reciente y la ofende con un clasismo insoportable.
En el curso de una vida hemos visto desaparecer
un país hermoso y nacer un paisaje lleno de heridas
y costurones, consecuencia de nuestra historia de trabajos
pero, sobre todo, de un crecimiento sin planificación.
Crecimos en el caos y seguimos sin plan de ordenación territorial.
Pero dejemos de decir feísmo de una vez,digamos
corrupción política y urbanística.
Todo ese paisaje lastimado es nuestro
patrimonio, lo que nos han legado y lo que
nosotros mismos hemos construido. Pero
ahora seguimos a ello.Aún nos quedan pedazos
de territorio maravillosos, el trabajo no está completo.
Nos quedan trozos de Courel; hay que autorizar nuevas canteras.
Nos quedan pedazos de costa; hay que plantar granjas de rodaballo sobre los parajes de Baroña,Aguiño, Camelle, Corrubedo…En la ría de Ferrol autorizamos el pelotazo urbanístico y la animalada que empequeñece a la celulosa en la de Pontevedra. Vamos bien, seguimos a ello. |