-Intenta razonar, no es tan difícil.
-Lo sé, pero por mucho que razone no puedo querer a este mono como si fuese mi hermano.
-Joh, ¿Por qué no? Mírale, si le he vestido de personita y todo, no me digas que no está mono.
- ¿Cómo puede un mono no estar mono?
-¿Y si le meto en este carrito de bebé?
- Mi hermano tiene 9 años, no creo que le gustase que le metiésemos en un carrito de bebé. Además, este mono tiene pulgas y huele mal.
- Ah, ¿y tu hermano no?
-Bueno… sí, pero no tan exageradamente.
-Meh, eres un quejica, y un aguafiestas.
-De acuerdo, pero… ¿ahora podré ver a mi hermano? mis padres están preocupados, incluso creo que llamaron a la policía.
-Vaya, vale, de acuerdo, pero… ¡¡¡¡Dale un besito al mono!!!!
- Está bien. ¬¬
Mama, take this badge off of me
I can’t use it anymore
It’s gettin’ dark, too dark for me to see
I feel like I’m knockin’ on heavens door
Knock Knock Knockin’ on heaven’s door
Knock Knock Knockin’ on heaven’s door
Knock Knock Knockin’ on heaven’s door
Knock Knock Knockin’ on heaven’s door
Mama put my guns in the ground
I can´t shoot them anymore
That long back cloud is coming down
I feel like I’m knockin’ on heaven’s door
Knock Knock Knockin’ on heaven’s door
Knock Knock Knockin’ on heaven’s door
Knock Knock Knockin’ on heaven’s door
Knock Knock Knockin’ on heaven’s door
Sí, después de varios meses planteándome presentarme o no a algún concurso literario he decidido que lo voy a hacer.
No hay nada que perder y mucho que ganar.
Shadow_Of_Reality
En la lucha entre el bien y el mal nunca se dijo que tuviese que haber un vencedor.
Me parece el igual de un dios, el hombre
que frente a ti se sienta, y tan de cerca
te escucha absorto hablarle con dulzura
y reirte con amor.
Eso, no miento, no, me sobresalta
dentro del pecho el corazón; pues cuando
te miro un solo instante, ya no puedo
decir ni una sola palabra,
la lengua se me hiela, y un sutil
fuego no tarda en recorrer mi piel,
mis ojos no ven nada, y el oído
me zumba, y un sudor
frío me cubre, y un temblor me agita
todo el cuerpo, y estoy, más que la hierba,
pálida, y siento que me falta poco
para quedarme muerta.
El lago se mantenía en un profundo silencio, únicamente interrumpido por la gran cascada que en un extremo sacudía las aguas.
Andaba por esos bosques, ingenuo de mi, con la mirada cabizbaja y algo despreocupado. Admitiré que mi única pasión es el agua, tan “bestial” y profunda a la vez, tan incomprensible. Desearía hundirme para siempre en este magnífico fluído.
La gran cascada Ferrum parecía esperarme, nos conocíamos ya muy bien, y como cada día me acomodé a sus pies en una pequeña plataforma de piedra, tan cerca como para sentirla pero sin llegar a mojarme. Saqué mi cuaderno de notas y escritos con el que cada día me desahogaba y comencé a dejarme invader por esa sensación de relax.
Me poseyó aquel lugar, como solía hacer, mientras mi mano independiente escribia cosas incomprensibles a las que más tarde daría sentido.
Noté una presencia al lado mía y abrí mis ojos encontrándome en un lugar oscuro. Seguro de mí mismo avancé tranquilo hasta la voz que me llamaba en susurros.
Sí, allí estaba ella. Aquella de la que tanto había escrito y dibujado sin saber, aquella que me poseía día tras día en aquel manantial, aquella cuya belleza me había llevado a la locura. Sonreí sintiéndome al momento imbécil, qué se le va a hacer…
Alzó su firme mano hasta mi camisa de seda, cuanta délicadeza había en aquella escena. Me senté al lado suya acariciando con mi mano su blanquecino rostro. Parecía triste.
Le pregunté su nombre varias veces y ella sólo me contestó con un par de lágrimas frías como el cristal.
Al fin se levantó y pude comprobar su vestimenta. Al momento pensé que un traje de boda no era muy adecuado para ir a un lago. Ya no estaba en mi lugar de relax.
Empezó a caminar con sus pies descalzos, mientras a cada paso una lágrima le caía sobre el rostro.
Llegó al final de aquel túnel donde nos encontrábamos y señaló hacia arriba con la mano. Me acerqué con algo de temor y miré arriba. Grité tanto que parecía que mis cuerdas vocales iban a estallar. Un cuerpo inmóvil, vestido con un elegante traje se pudría en las afueras del conducto.
La chica siguió llorando silenciosamente mientras yo desesperado no sabía como actuar.
Una voz me habló por la espalda, y un señor algo mayor se dejó ver.
- Has descubierto la enorme masacre que ocurrió aquí. Acababan de casarse y fueron a este lago a hacerse las fotos de la boda, alguien disparó, aquel hombre no tenía muy buenas relaciones a decir verdad, murió casi al instante pero ella dijo que no se separaría de su lado hasta que él despertase.- Dijo el hombre sin resentirse.
- Perdone, ¿insinúa que están muertos?
- Por supuesto, ¿no puedes ver nuestra asombrosa palidez? ¿Y nuestros susurros en lugar de voces?
-Entonces… ¿yo que hago aquí?, es decir, ¿estoy muerto?- Dije conteniendo las lágrimas al pensar en aquella posibilidad.
-No hombre, por supuesto que no, tan sólo que ella lleva buscando una ayuda desde hace décadas, y parece que has sido el único con una intuición tan grande como para sentirla.
-Valla, ¿y por qué el novio no está presente aquí en forma de espíritu?
-Eso es lo que queremos saber, por eso estás tú aquí, ayúdanos por favor.
- ¿Y usted qué pinta en todo esto?
-Bien, cuando un padre pierde a su hija enloquece y acaba haciendo cosas horribles.- Contestó mientras me enseñaba sus muñecas con una herida tan profunda en cada una que no había cicatrizado.- No me iré de aquí hasta que mi hija descanse en paz.
-Lo entiendo, ¿y cúal es mi cometido?
- Muchas gracias ante todo, ve a ver a esta vidente.- Me sorprendió dándome una tarjeta.- Háblale de nosotros, se ha puesto encontacto muchas veces con mi hija y conmigo y nos conoce.
- De acuerdo, trataré de ir ahora mismo.
-Mucha suerte hijo, adiós.Σ
Me puse en ese momento bajo un haz de luz que me condujo otra vez hasta la cascada y corrí por el sendero del bosque hasta que llegué al pueblo.
Divisé la tienda de aquella mujer y pasé algo asustado. Me atiendió en seguioda, ya que no tenía a nadie delante. Cuando le conté toda la historia me miró algo incrédula.
-No vuelvas a ponerte en contacto con esos seres.- Fue todo lo que me dijo.
Más tarde comprendí aquellas palabras…
[CONTINUARÁ]
Σηαδοω_Οφ_Ρεαλιτι
De los Placeres sin pecar,
el más dulce es el cagar,
con un periódico extendido
y un cigarrillo encendido
queda el culo complacido
y la mierda en su lugar.
Cagar es un placer;
de cagar nadie se escapa
caga el rey, caga el papa
caga el buey, caga la vaca,
y hasta la señorita más guapa
hace sus bolitas de caca.
Viene el perro y lo huele,
viene el gato y lo tapa.
Total, en este mundo de caca
de cagar nadie se escapa.
Que triste es amar sin ser amado,
pero más triste es cagar sin haber almorzado.
Hay cacas blancas por hepatitis,
las hay blandas por gastritis
cualquiera que sea la causa
que siempre te alcanza
aprieta las piernas duro
que cuando el trozo es seguro
aunque este bien fruncido el culo
será por lo menos, PEDO SEGURO!!!!!
No hay placer más exquisito,
que cagar bien despacito.
El baño no es tobogán
ni tampoco subibaja.
El baño es para cagar
y no pa’ hacerse la paja.
Los escritores de baño
son poetas de ocasión
que buscan entre la mierda
su fuente de inspiración.
Vosotros que os creéis
sagaces y de todo os reís,
decidme si sois capaz
de cagar y no hacer pis.
En este lugar sagrado,
donde tanta gente acude,
la chica se pasa el dedo
y el tipo se lo sacude.
Caga tranquilo,
caga sin pena,
pero no se te olvide
tirar la cadena.
El tipo que aquí se sienta
y escribir versos se acuerda,
no me vengan a decir
que no es un poeta de mierda!.
En este lugar sagrado
donde acude tanta gente
hace fuerza el mas cobarde
y se caga el mas valiente.
Ni la mierda es pintura
ni los dedos son pinceles
por favor, pendejo
límpiense con papeles!.
Para ti que siempre
estás en el baño:
Caguen tranquilos,
caguen contentos,
pero por favor,
caguen adentro!.
Hoy aquí yacen los restos
de este olímpico sorete
que lucha de forma estoica!
para salir del ojete.
Estoy sentado en cuclillas
en este maldito hoyo…
quien fue el hijo de mil putas
que se terminó el rollo!!!
Jajaja, esta entrada la hago en Griego para que os lo curreis un poco.
Sí, adoro la cultura clásica.
Παρα τι, μι βιδα, μι ετερνο ρεσπλανδορ, μισ παλαβρασ δε αλιεητο, μι λυζ, μι εσπερανζα.
τυ, μι κιελο, μι υιδα, τοδο.
Καρλοσ υ Μαρινα
Γυντοσ σιεμπρε.
Lo sé, es una cutrada, pero… ¡Al menos me sé más o menos el alfabeto griego en minúsculas!
Sí Sheila, ya puedes matarme.
Μαρινα
Tania- Marina, anda, no me dejes viendo pelucas sola.
Alfon- Ala fíjate, tú vas con la camiseta negra y el pantalón blanco y yo con la camiseta blanca y el pantalón negro. ¡¡¡¡Somos una película antigua!!!!!
(Mientras abrazo a Carlos y le canto la canción esta del conejo y la zanahoria, ¡qué mono!)
Carlos- ¡Dios! ¿Por qué tienes que cantar esa canción?
Yo- Jo cielo es que eres tan mono como la zanahoria.
Carlos- ¿Tengo cara de zanahoria?
Lo recuerdo perfectamente. El viento movía mi cabello y la luna jugaba al escondite conmigo. Escuché un lejano ruido, al que no dí casi ninguna importancia. Nada me podría prevenir de lo que en esos momentos ocurría a tan sólo unos metros de donde me hallaba.
Se que resulta raro creer lo que me dispongo a contar, pero al fin y al cabo os aseguro que pasó, podéis fiaros de mi palabra, ahora sagrada por supuesto.
Sigamos con el meoyo de todo esto.
Andaba desprotegida, con el alma desgarrada, lo que me había pasado jamás lo podré superar, lloraba por dentro, quería en el fondo escapar de allí. Una sombra lejana se acercaba muy lentamente y yo algo asustada me hice a un lado del camino. Según se acercó a mi pude comprobar que era un perro, gigante a decir verdad. Nunca había visto nada igual y sin quererlo mi cuerpo tembló. El perro se acercó a olerme, yo lo intenté evitar pero fue demasiado tarde y un aullido dejó escapar haciendo ver por primera vez en la noche, una oculta luna.
Se acercó a un más a mí, ahora gruñía y si apenas darme cuenta, de un salto me tiró al suelo.
Dios sabe las veces que maldije mientras me reventaba la cabeza de dolor. Pero ahí no acabó todo, mordiéndome la pierna, hasta llegar al hueso el perro tiró de mí hasta el oscuro bosque que se cernía sobre el camino. El bosque al que todos temíamos, al que los valientes se adentraban en busca de ganar una apuesta… Jamás lo había pisado.
Intenté engancharme en la firme tierra con mis uñas de porcelana, lo único que logré fue arrancarme las cuatro de la mano izquierda. Ahora lloraba de dolor. El perro gigante me estampó contra un árbol, por fin me había soltado la pierna, y con los ojos envueltos en lágrimas me dispuse a huir.
No me dió tiempo ya que, una trampilla se abrió a mis pies, haciéndome caer por un largo y escurridizo tobogán. Me desplomé en el suelo, donde mi cadera se hizo polvo. Oí algo que no pude ver por la falta de luz de aquella sala, unos cuchicheos agudos, y al parecer felices con mi situación, algo me rozó la ensangrentada mano, me hacía cosquillar hasta que empezó a absorverme los dedos.
Una luz se encendió y pude ver que eran animalillos pequeños y peludos, parecidos a osos hormigueros, cuatro exactamente, cuatro trompas que absorvían mi sangre al igual que sanguijuelas.
Una voz infantil masculina dijo algo que no pude entender pero en el momento aquellos seres me soltaron, y por la esquina contraria donde me hallaba un enano cruzó la pared, seguido de algo parecido a un enjambre de hadas.
-Los Knox ya se han divertido bastante contigo, ahora nos toca a nosotros.- Dijo con ese tono infantilón que emanaba de sus cuerdas vocales.
Se acercaron primero las hadas, con unas diminutas lanzas que clavaron por todo mi dolorido cuerpo, disfrutando de mi sufrimiento.
-¡Basta!- Intenté decir, pero lo único que articulé fue un gruñido reseco.
Me iba a desmayar de un momento a otro y de repente las hadas pararon, dando lugar a que el enano se me acercara. Sacó de la nada un cuchillo rudimentario, seguramente fabricado por ellos y sin darme tiempo a decir nada me lo clavó en cinco partes de mi cuerpo: La garganta, los dos lados de las costillas y en ambos riñones, produciendo como más tarde sabría un pentáculo.
Creo que en ese mismo instante morí. Sé que estuve bastante tiempo dormida, y también sé que al despertar ví lo más hermoso que había visto en mi vida, un mundo de cristal, bañado por una intensa luz plateada, donde todo parecía que estaba en su perfecta medida y donde yo supe al instante que sería feliz, aunque el pentáculo, ya bien definido puesto que el enano lo había trazado en mi torso, me acompañara el resto de mi no vida.
Shadow_Of_Reality
Bienvenidos a este blog, intentaré escribir de cuando en cuando aunque debo reconocer que soy bastante vaga, no me lo tengais en cuenta. Admito sugerencias sobre lo que escribir e incluso retos.
A cuidarsus, xD
Shadow_Of_Reality
