CAPÍTULO TRES

Había sido una noche muy larga. Tras cinco horas de reunión, la malvada Verónica Guirre, alias ‘La Espe’, salía del departamento de filosofía del instituto de la Rondilla ‘Zorrilla’ después de haber acordado con el doctor Gerard todos los detalles de la misión. El objetivo era sencillo: primero secuestrarían a Maringa y después la matarían. Gerard quería vengarse del desprecio sufrido tras el divorcio; Verónica Aguirre querría quitarse del medio a su enemiga política más temida.

******

Maringa entró en el Champion de la calle La Pasión. Se había acabado su rimel y su pintalabios, por lo que se dirigió a la sección de cosmética para hacerse con nuevos ejemplares. Se estaba probando el tercer pintalabios cuando se rompió la barra. Al agacharse para recogerla, alguién la  colocó una axfisiante bolsa del Champion en la cabeza y la dio un brutal golpe. Al despertar, Maringa estaba maniatada en la parte de atrás de la sección de congelados, fuera de la vista del público. Debían haber pasado unas dos o tres horas, Empezó a llorar y, al hhacerlo, empezo a teñirse de gotas carmín sus blancos pantalones. ¿Estaré sangrando? se preguntó en voz alta.

-No, no estás sangrando. Eso que te escurre es pintalabios- de detrás de unas cajas de merluzas salió la malvada Verónica Aguirre y, tras ella, pudo ver a Doña Basil con su bastón-pistola- ahora mismo te llevaremos a un lugar más seguro donde tu ex-marido pueda llevar a cabo su venganza. Condujeron a Maringa hasta la facultad de cciencias de Valladolid, pero no se dieron cuenta de que ésta, al llorar, había dejado un rstro de pintalabios en el suelo.

Al llegar a la facultad, doña Hot Wheels, una profesora de exactas, que también era secretaria de la facultad  que era muy rápido en todo y que salía en el telecupón, no se percató del gran saco que, colgado de un palo, introdujeron la malvada Verónica Aguirre y Doña Basil.

Al entrar en el salón de actos de la facultad, quitaron el vendaje que Maringa tenía en los ojos, lo que la perimtió ver que allí había una tercera persona, también maniatada: era yaya Basil, madre de Doña Basil y abuela de Basil. La tenían allí encerrada porque era esquizofréncia y no podía hablar sin escupir a la vez, y doña Basil no quería que se hiriera el orgullo de su familia ingresándola en el hospital psiquiátrico (o manicomio, como prefiera el lector) de Valladolid. Verónica y Doña Basil se pasaron todo el día torurando a Maringa mediante la lectura de todo el temario de filosofía que se daba en el Instituto de la Rondilla ‘Zorrilla’.

Cuando el doctor en esa materia Gerard se enteró de lo sucedido, se dió cuenta de lo enamorado que estaba de Maringa, y de que todo eso era una locura, por lo que decidió ir a rescatar a Maringa.

No todo fue tan fácil como parecía: al llegar al salón de actos, Gerard se encontró a doña Basil y a la malvada Verónica Aguirre tendidas en el suelo, y a Yaya Basil desatada y gritando y escupiendo rodeada de gatos y ocas que harmaban un gran estruendo.

Gerard salió deprimido de la facultad. Iba mirando al suelo cuando se dio cuenta de que había un rastro de pequeñas gotitas de pintalabios en el suelo. Las siguió y llegó hasta el estanque del campo graande. Lo que entonces vió le asustó: dentro de el estaba Edgar, una antiguo compañero de facultad, que era el Ministro del Abedul del Reliquias. Edgar era un hombre de color negro quue tenía una inmensa verga. Dentro del estanque estaban también Maringa, Paulina Fernández de la Vega yy Féli, la hija mayor de Gerard y Maringa. Ya se puede imaginar el lector lo que estaba haciendo ese maromo, según palabras de Garbang, con esos tres pivones. Al encontrar Gerard a Maringa follando con Edgar, se enfadó, se metió en el estanque y pegó a Edgar. Edgar se enfadó más e introdujo su miembro por un ojo de Gerard y lo sacó por un oído. Gerard se quedó sordo ciego y se murió a las pocas horas del incidente.

Esta entrada ha sido publicada el Sábado, Junio 21st, 2008 a las 15:20 y esta archivada en General. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0 feed. Tambien puedes dejar una respuesta, o hacer un trackback de tu web.

Deja un comentario