HOMEOXAVI

18 Noviembre 2009

Carta a los detractores de la homeopatía II

Archivado en: General, Métodos terapéuticos — xalarcon001 @ 13:27

Tras la primera carta a los escépticos de la homeopatía, han estado rondando en mi cabeza nuevos motivos para, si no demostrar, al menos dar a entender, la carencia de fundamentos de sus argumentos para llevarnos a la conclusión de que la homeopatía es una mentira.

El principal problema para creer en ella, es que se presupone imposible que haya una acción bioquímica (cosa que no implica ausencia de actividad) en diluciones que no contienen nada de materia, puesto que se han diluido por encima del número de Avogadro. Estamos acostumbrados a entender la curación como un proceso meramente bioquímico, en el que un fármaco interactua con alguna estructura de nuestro organismo para antagonizar un proceso patológico. Pero este proceso bioquímico no puede explicar la acción de estas diluciones , donde el mecanismo de acción debe de poder explicarse por fenómenos energéticos. Ahora bien, cuando intentamos explicar la acción de la homeopatía a través de estos patrones energéticos, sale a reducir el “rigor científico” y se descalifica la posibilidad de que esto sea así. Como si el ser humano no fuera materia y energia!. También es imposible, según ellos, que en esas diluciones haya energia que se pueda transmitir. Pues bien, si lo prefieren ustedes, vamos a discutir sobre lo que pasa con las diluciones por debajo del número de Avogadro. Aquellas que aún conservan moléculas en su interior, y por lo tanto, desde el punto de vista de interacción bioquimica, es posible darse una acción. ¿o también niegan ustedes que una baja dilución de, pongamos histamina, pueda tener efecto? Por que de ser así, estarían negando la acción de sustancias propias del organismo como las citoquinas que obran a diluciones infinitesimales, detectables por encima de 25 pg (un picogramo corresponde a 1×10 a la -9 gramos). Así pues, suponemos que estamos de acuerdo que las dosis bajas pueden tener una acción bioquímica ya que existen moléculas en ellas. Existen pruebas “in vitro” para demostrar que el medicamento homeopático actua. En una de ellas, se usaron distintas diluciones de histamina sobre un cultivo de basófilos, para comprobar como se afectaba la secreción de histamina por parte de ellos al añadir el antigenos al cual eran sensibles. Las diluciones bajas presentaban efecto para inhibir la secreción de histamina. Me dirán que la acción de esas dosis bajas son debidas a la presencia de moléculas, y yo les digo que no se puede explicar solo por la presencia de dichas moléculas sino que tiene que haber algo más. ¿Por qué? Si tenemos una dilución de histamina a la 7CH (por debajo del numero de Avogadro y por lo tanto con moléculas), nos encontramos ante una concentracion de 1×10 a la -14. Por lo tanto, la cantidad de moléculas disueltas no es muy alta que digamos. Ahora cogemos tres gotas de esta dilución para el experimento, y vemos que hay respuesta “in vitro” sobre la inhibición de secreción de histamina. La pregunta es: ¿había alguna molécula de histamina en esas tres gotas? Estadisticamente, es perfectamente posible que no, debido a la baja dilución (pero recuerdo que por debajo de Avogadro). Por lo tanto, la acción no puede deberse a las moléculas de histamina, que pueden no estar presentes en esas tres gotas, sino a otro factor. Aquí es donde entra la explicación de que la acción del medicamento homeopático se da por transferir energia al sistema.
Otra actitud muy corriente ente los detractores de la homeopatía, es la de reirse del supuesto efecto “memoria” del agua. Se pueden leer frases como ” pues el agua del grifo no mata y debe tener memoria de la contaminación de los rios”, o otras como ¿porqué no recuerda el cobre de las cañerias ?…Este tipo de afirmaciones demuestran, una vez más, el profundo desconocimiento de la homeopatía por parte de esta gente. Para empezar, en la elaboración de un remedio homeopático se realiza a partir de diluciones y dinamizaciones sucesivas. Estas dinamizaciones, realizadas a partir de agitaciones breves y intensas de la solución, serían las responsables de pasar la “información” al agua. Por lo tanto, el agua del grifo no produce efecto alguno porque, a parte de haber sido depurada, no ha recibido ninguna dinamización. Una prueba de que esta información existe, y que puede deberse a un cambio en la conformación de las moleculas de agua (de ahí el nombre de “memoria”), se obtubo tras someter a calor elevado, o microondas, las diluciones empleadas en los experimentos antes mencionados, de forma que se perdió la capacidad para inhibir la degranulación de los basófilos.

Otro de los errores que cometen es alegar que no actua puesto que no se puede demostrar su mecanismo de acción. Ya hablé de esto en la primera carta, pero me gustaría volver a ello y comprobar la veracidad de esta afirmación , por ejemplo, con el experimento de la doble ranura de mecánica cuántica: www.youtube.com/watch?v=x53UGGB7XMI.

Una vez visto el video podemos preguntarnos : si realmente el comportamiento de los electrones varia por el simple hecho de haber un observador, y los investigadores no saben el porqué de este cambio de comportamiento de los electrones, ¿podemos negar que se de este cambio, cuando tenemos las imágenes sobre la pantalla, aunque no sepamos porqué?. Les pregunto, ¿podemos negar que la homeopatia actua cuando tenemos los casos de curación frente a nosotros, aunque no sepamos como a actuado?.

Ciertamente es desconcertante que la dilución y sucusión de una sustáncia hasta el punto de no contener moléculas, pueda ejercer un efecto terapéutico. También desconcertaba a los científicos que las leyes físicas no pudieran explicar el comportamiento físico de los átomos. ¿Acaso no se daban los fenómenos observables por desconocer el como se daban? Cuando surgió la mecánica cuantica pudieron encontrar las respuestas que buscaban. La homeopatía necesita de su “mecánica cuántica” para demostrar como funciona, pero de momento, tenemos que conformarnos con saber que funciona, y aprovechar sus virtudes para tratar enfermedades.

13 Noviembre 2009

Oligoterapia II

Archivado en: Métodos terapéuticos — xalarcon001 @ 14:46

Vamos a repasar hoy algunas de las acciones de los oligoelementos para tratar distintas patologias. Todos los oligoelementos se presentan en solución, sea ampollas o frasco, a dosis que no presentan efectos secundarios o interacciones con medicina convencional, y pueden administrarse a cualquier edad. La mejor manera de tomarlos es en ayunas, dejandolos unos segundos debajo de la lengua para favorecer la absorción sublingual.
AZUFRE: como complemento en todas las patologias dérmicas por su efecto depurativo. En problemas reumatológicos por formar parte del cartilago y ayudar a su protección.
COBRE: debido a su efecto antiinflamatorio y antiinfeccioso, esta indicado en el tratamiento de patologias infecciosas como la gripe o las tendéncias a las faringitis, donde puede llegar a avortar la patologia, o reducir su intensidad y duración.
FLUOR: lo usaremos en problemas del metabolismo del calcio, como la consolidación de fracturas o la profilaxis de la caries dental. También en hiperlaxitud ligamentaria.
LITIO: al igual que el litio a dosis convencionales, se utiliza para trastornos de la psique como el insomnio, nerviosismo, ansiedad…No es necesario medir los niveles de litio, a las dosis habituales, como pasa con medicina convencional debido a las dosis infimas utilizadas.
MANGANESO: como os comenté este oligoelemento nos permite tratar el sindrome hiperreactivo. Se utiliza en las alergias para frenar este estado hiperreactivo. También en eczemas alérgicos, asma, fiebre del heno…
NIQUEL-COBALTO: indicado en problemas de índole digestiva como estreñimiento, vientre hinchado, digestiones lentas y pesadas, aerofágia…para todo aquello que nos indicaría una función pancreática exocrina afectada.
ZINC-COBRE: el zinc mejora el funcionamiento hipofisario, y regula las glándulas genitales. La asociación con cobre permite una regulación del eje hipotálamo-hipofisis. Por tanto se usará en retraso del crecimiento, retraso en la caida de los testiculos al escroto, trastornos de la regla…
ZINC-NIQUEL-COBALTO: esta asociación nos permite controlar los estados de hipo e hiperglucemia postpandrial, digestiones difíciles con somnoléncia, controla el exceso de apetito…
Puede ocurrir que con el Manganeso haya en un principio una reactivación o empeoramiento de los síntomas, en este caso hay que dejar el producto hasta pasada la crisis y luego administrarlo a dosis mas espaciadas, para irlas aumentando paulatinamente. El cobre podria dar intoleráncia digestiva, debido principalmente al sabor metálico del producto. El cobalto ha dado en alguna ocasión intolerancias en forma de vértigo que ceden al suspender el tratamiento. A parte de esto es un método eficaz y carente de efectos secundarios. De gran utilidad para prevenir resfriados en los más pequeños durante la época de invierno. Combinado con productos homeopáticos se observa una disminución considerable de las bajas por enfermedad en guarderias. Al menos, así lo he constatado en mis pacientes.

10 Octubre 2009

Sales de Schüessler

Archivado en: Métodos terapéuticos — xalarcon001 @ 7:53
Este método terapéutico se basa en la teoría que no hay enfermedad si la actividad celular es normal, y esta lo será mientras la nutrición celular se mantenga. Cuando hay una perturbación se desencadena un desequilibrio en la célula que altera su capacidad para nutrirse. Puede darse entonces un déficit en las sales inorgánicas que llevará a la enfermedad
Para abreviar, llamaré al doctor Schüssler por el nombre DS (no creo que le importe). Ds encontró doce biosales como constituyentes del cuerpo humano, trabajando con las cenizas obtenidas de la combustión de cadáveres. Descubrió que en un determinado tejido hay unas sales predominantes y que según la sal que se encuentre defictaria, se producirá un trastorno fisiológico determinado. La administración de dicha sal restablece el equilibrio. Estas sales se administran en dilución homeopática 6DH, que se a visto es la que mejor absorbe la célula. De todas formas, no actua por reposición de la sal en si, sinó por capacitar a las células para una mayor absorción y aprovechamiento de las sales contenidas en la alimentación.
Al igual que la homeopatía, es una tecnica interesante para niños pequeños ya que está exenta de efectos secundarios o interacciones. Aquí los detractores de la homeopatía no pueden poner como excusa que no hay matéria para negar la efectividad de esta técnica, ya que se utiliza una dilución parecida a la que se encuentran las sales en el interior celular. Supongo que dirán que no hay estudios que hayan demostrado su utilidad. Bien, yo puedo deciros que he experimentado en mis propios hijos la acción de ferrum phosphoricum para la fiebre , la de Kalium muriaticum para los mocos blancos fibrinosos o de Kalium sulfuricum sobre la mucosidad amarillo purulenta en una rinitis.
Hay ciertas casas que fabrican comprimidos con las doce sales. A pesar de que no los aconsejo para tratar un problema concreto, si que pueden usarse a íitulo preventivo, y nutritivo para favorecer una buena absorción de las sales de la dieta.

Homotoxicología

Archivado en: Métodos terapéuticos — xalarcon001 @ 7:48
Otra manera para explicar como se producen las enfermedades, la hallamos en la homotoxicología. Esta se basa en que aquellos procesos y nanifestaciones que conocemos como enfermedad, son debidos a la lucha de nuestro organismo para librarse de las “homotoxinas”. Es decir, de aquellos productos tóxicos que vamos acumulando con el tiempo, ya sean provinentes del exterior o formados por las propias reacciones del organismo. Es una reacción natural de desintoxicación.
Según la homotoxicologia, los síntomas de la enfermedad se desarrollan siguiendo una tabla de seis fases, que van des de la fase de reacción (enfermedad aguda) hasta la fase de desdiferenciación (donde hallaríamos las enfermedades malignas). Estas fases se dividen de tres en tres, y quedan separadas por lo que se llama el “corte biológico”. Este es el punto a partir del cual las toxinas han conseguido penetrar a nivel celular, y el organismo pierde la capacidad para llevar a cabo una detoxificación y eliminación adecuadas.
Con el tratamiento antihomotóxico es posible provocar una vicariación regresiva, es decir, pasar la enfermedad de una fase a la fase precedente. Esto es tanto más difícil cuanto más cerca de la sexta fase está la enfermedad, aunque no imposible.
Para conseguir sus propósitos, la homotoxicología utiliza mezclas de distintos preparados, según la fase de la enfermedad que vamos a tratar: homeopáticos, nosodes, organopreparados y catalizadores. Sobre las enfermedades autoinmunes, la homotoxicologia nos permite, como ya comenté, intentar una regulación del sistema inmunitario a partir de la “reacción de asisténcia inmunológica”. Esta se basa en que la administración de medicamentos antihomotóxicos (que contienen organopreparados), en diluciones de D1 a D14, provoca la síntesis de linfocitos Th3 con propiedades antiinflamatorias al regular el nivel de Th1 y Th2.

8 Octubre 2009

Homeopatía: disfunción energética

Archivado en: Métodos terapéuticos — xalarcon001 @ 11:12
Desde el punto de vista del critério homeopático, el cuerpo humano mantiene su funcionalidad y su estado de salud, por el equilibrio de la Fuerza Vital. Esta es el canal de energía que recorre nuestro cuerpo y que rige todas nuestras funciones, nos mantiene en vida. Cuando se provoca una perturbación en esta fuerza, aparece la enfermedad en forma de síntomas. Estos síntomas son interpretados por la homeopatía como la reacción de la fuerza vital para volver al estado de equilibrio. Yo personalmente creo que no es posible saber si se trata de esto, o los síntomas són precisamente el resultado del desequilibrio, ya que no podemos saber si se producen en el momento de la perturbación energética, o posteriormente cuando la fuerza vital intenta volver a su estado de equilibrio inicial. Sea como fuere, la cuestión es que esa perturbación energética nos provoca síntomas, llevandonos al estado que conocemos como enfermedad. Y es sobre esta fuerza vital donde actua la homeopatía, ayudando a restablecer su equilibrio. No actua porque produzca ningún efecto sobre la patología que nos invade, sinó por ayudar a la fuerza vital a establecer de nuevo el equilibrio. Así pues, si la enfermedad es consecuencia de un desequilibio energético, solo puede ser vencida con un método energético (veremos más adelante otros métodos que no son energéticos, que todo y ser válidos y útiles (también los uso cuando se necesitan), no pueden llegar al nivel de la homeopatia, ya que no equilibran la fuerza vital).
Los productos homeopáticos suministran al cuerpo una energía que produce una reacción en la fuerza vital. Se escoge un producto que produce una energía lo más parecida a la de la disfunción, pero de un grado superior, de forma que la fuerza vital reacciona para eliminar esa nueva perturbación producida por el remedio. Al ser una perturbación parecida a la enfermedad, arrastra a las dos provocando la curación. De ahí que al tratar con homeopatía pueda darse una agravación inicial, que no es más que el resultado de la reacción de la fuerza vital, y que en general, nos indica que en breve se va aproducir la mejoría.
Cuando se cuestiona la efectividad de la homeopatía por carecer de matéria a partir de una cierta dilución, debería entenderse que no está actuando por interaciones fisicas como la medicina convencional, sinó energéticas. y cuando los detractores de la homeopatía abogan por que demostremos la existéncia de esa energía, yo les preguntaría: ¿qué es lo que ven en un electrocardiograma? ¿y en un electroencefalograma? …¿Acaso no es una medida de la actividad eléctrica del órgano? ¿Acaso la electricidad no es energía? ¿Y la emisión de calor por el cuerpo? ¿el calor no es energía? Así pues, tenemos energía recorriendo nuestro cuerpo. Si somos capazes de medirla por partes, ¿porqué no vamos a creer que hay una energía, suma de todas a la que llamar fuerza vital?.

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