MATRIMONIOS

LA VIDA EN MATRIMONIO

LAS DIFICULTADES EN EL MATRIMONIO.-

Las dificultades que hoy en día experimentan los matrimonios son muchas. El compaginar trabajos, horarios de comida, educación de los hijos, arrimar el hombro en el hogar….

Todo esto se debe a los grandes cambios que en la sociedad se suceden constantemente. Antes las responsabilidades estaban delimitadas y organizadas de forma distinta a la de hoy. La mujer era la responsable del calor del hogar y el marido el responsable económico del mismo.

Pués bien eso ya no es así y realmente no estamos del todo adaptados a esos cambios. La convivencia a veces se puede hacer áspera, pero en realidad es más justa. El matrimonio y el hogar es cosa de dos, es cosa de reparto de responsabilidades. El calor para recibirlo, primero hay que darlo.

Cuando digo no estamos del todo adaptados, es porque venímos de una mentalidad antigua y con otras formas de realizar las cosas. Pero cuando no construimos el hogar entre los dos, como un equipo, pueden surgir problemillas, discusiones que al principio parecen sin importancia. Y digo al principio, porque conforme se van añadiendo problemillas sin resolver, en el cesto de los problemas, lo que puede haber es un gran problema, lo cual requiere estudio abundante para su resolución.

Eso puede ser una gran espina en el matrimonio, que se infecta y nos corroe por dentro. Lo que era Amor y unión puede pasar a ser un solo; convivir juntos (yo te soporto tu me soportas), un cambio de horarios para coincidir poco y así progresivamente hasta llegar a no se donde (como los problemas que no tienen solución y se llenan pizarras y pizarras de variantes sin econtrar una solución.)

Pero, cuando nos encontramos ante esta situación, un matrimonio cristiano, tiene que resolver ese problema. Está claro que igual no siempre nosotros tenemos la solución, pero sí tenemos la formula para llevar a cabo dicha resolución. Tenemos al Maestro que nos ayudará a entenderla.

En primer lugar, y como en todo problema matemático (aunque este no sea el caso) hemos de colocar las quejas encima de la mesa, dejar claro los datos del problema; -me has gritado - me has insultado - te he llevado la contraria - etc…

En segundo lugar hemos de obtener la fórmula, que si no la tenemos clara, debemos consultar ” al Maestro” . Maestro ¿como puedo resolver mi problema?, orando tal vez. Seguro que así encontraremos solución a nuestro problema, nuestra pequeña riña o lo que sea que nos hay pasado. Algunas veces basta con dar un pequeño paso para obtener un gran victoria .

De esta forma nunca tendremos en nuestro cesto de problemillas un gran problema sin resolver y nunca se nos amontonaran los problemillas, porque os aseguro que este ordenador, el ordenador del Amor no guarda en su memoria los problemas resultos y así nunca se volveran contra nosotros.

Parejas, no dejeis nunca que se os acumulen esos problemas y resolverlos siempre antes de que llegue la noche.

Febrero 25th, 2008 Publicado por alfonso ostos ruz | General | no hay comentarios