LA REALIDAD DEL MATRIMONIO.-
En los últimos tiempos venimos observando distinto enfoques parciales sobre la realidad del matrimonio. Pero es solamente Jesucristo quien nos revela la verdad integra sobre la persona, el matrimonio y la familia. Él nos desvela el plan original de Dios, en su persona, en sus palabras y en sus actos.
La Iglesia tiene como tarea mostrarle al hombre la verda y viavilidad de los designios de Dios. Por eso todo hombre tiene la oportunidad de vivir en la Iglesia una experiencia fundamental de familia. Ella misma es la madre que engendra, alimenta y cuida a sus hijos. Desde esta experiencia, todos los cristianos somos capaces de ser fermento de comunión en los distintos ámbitos de nuestra vida.
En primer lugar en las familias, para convertirlas en verdaderos hogares cristianos, luz y sal de la sociedad.
Por lo tanto todo lo que hemos recibido en nuestra familia, dentro del matrimonio de nuestros padres, solo lo podemos dar en una familia cristiana que engendra, alimenta, cuida y educa a sus hijos.
Desde aquà os anÃmo a vosotros matrimonios, a seguir siendo fermento, sal y luz para esta sociedad que hoy se encuentra algo desvirtuada y a ser el auténtico y único enfoque de la realidad del matrimonio.
