EL AMOR MUTUO
Vuestra pareja tiene una razón de ser que es lo que le da sentido: el amor que os profesáis. El amor es el punto de partida y, al mismo tiempo, la meta. Os casáis porque os queréis, pero también es verdad que os casáis para amaros cada día más. Sabéis por experiencia qué quiere decir amar y, al mismo tiempo, tenéis la misión de aprender a amaros.
Amar es comprender al otro, compartir sus preocupaciones y sus proyectos, buscar su bien y su felicidad, alegrarse con él, sufrir con él, crecer con él, entregarse del todo a él. Amar es salir de uno mismo y poner al otro en el centro de la propia vida. El amor lleva a la unión, a la comunión, a dejarlo todo para ser con el otro “una sola cosa”. (Mc 10, 7¬8) .
El amor de pareja suele empezar por el enamoramiento, que es una atracción gozosa, no racional, con mucho entusiasmo, difícil de definir. El enamoramiento está llamado a ser el inicio de un proceso que paulatinamente dé paso a la maduración del amor, a la entrega mutua. Este camino es de toda la vida. Cada pareja, en cada edad y en cada momento, tiene que encontrar su manera de amarse y de crecer en el amor. En cada fase es muy importante el diálogo. El esfuerzo por vivir cada día el amor de manera adecuada es la única garantía para continuar el día siguiente, los años venideros.
